Reparto celestial


El cielo está repartido para unos pocos si hacemos caso a lo que escribió San Pablo en su primera carta a los corintios (6:9-10):

¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.

Visto lo visto, las parcelas del cielo van a estar bien vacías.

Ingeniería genética


La interpretación de los mitos en la tradición judeocristiana ofrece una curiosa imagen de este dios. Tras observar sus primeros trabajos se puede deducir que Yahveh o bien es un chapuzas o es misógino.
Para crear al macho de la especie humana le bastó un sólo intento y surgió Adán. En cambio, para dise?ar el género femenino hizo varios intentos. Según el Talmud la primera compa?era que dios dio a Adán fue Lilith, quien pronto se reveló contra su sometimiento machista. Si hacemos caso a Robert Graves y Rafael Patai, hubo una primera Eva que, al ser creada frente a Adán, le generó asco y tuvo que ser escondida por dios (más tarde se le atribuye una posible descendencia con Caín). Y, finalmente, está la Eva sacada de la costilla de Adán, sumisa, acomodaticia y pecadora, que no supo vencer la tentación del diablo. Uno de tres intentos no parece mucha infalibilidad.

Bienaventuranza

Afortunados los que creen porque ellos tienen un ‘dios de bolsillo’ que lo adaptan a su creencia y a su modelo cultural.