Presencia ilusoria
Para alcanzar el nirvana hay que saber que no se es. Habría entonces que pensar que el espejismo de la vida es un reflejo del muestrario de sueños que nos ejercita en la precaria supervivencia.
Quien sea capaz de expresarse en aforismos no debiera malgastarse en artículos. (Karl Kraus) Más aún que en el poema, es en el aforismo donde la palabra es dios. (E.M. Cioran)
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
Hoy día deificamos a los cantantes, a los atletas, a los actores, a las grandes bellezas y las grandes fortunas. El antiguo politeísmo paseado por una alfombra roja o en procesiones. Mientras los católicos sacan sus desfiles de figurantes a las calles, los laicos vitorean a sus ídolos de carne y hueso. Los seres humanos tienen tan poca estima sobre sí mismos que siempre mitifican cualquier situación.
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
4
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
4
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
No sé que es más terrible si la espantosa muerte de todos los días o el beso del olvido.
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
6
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
Bienaventurados los anónimos porque de ellos será el reino de Internet. Heredarán la palabra, escribirán comentarios ignotos y publicarán bitácoras.
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
Cada vez más voces señalan que la Iglesia Católica debería abandonar sus actuales presupuestos medievalistas y retornar a los preceptos del cristianismo primigenio. Cuando un proceso quiere volver a su origen –como la pescadilla que se muerde la cola- es porque ha cerrado un ciclo completo de su existencia. Síntoma este de clara decadencia y de agonía final. No será un proceso rápido sino una combustión lenta de un par de siglos quizás.
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
Todo pulcro y bruñido. La creación artística se presenta en forma de frasco de colonia. Loewe, que el pasado año ingresó cientos de millones por sus empresas, regala una dádiva como gesto de gran mecenas: pura excrescencia mental.
Otro profesor de universidad premiado: lo que yo llamo el canon filológico o la dictadura de los filólogos en poesía.
Me pregunto si es que estos tipos no trabajan. Investigo: efectivamente cobran mucho pero trabajan poco. Apenas si dan unas cuantas horas de clase a la semana. Así cualquiera se puede dedicar a ser poeta.
El último ‘loewito’ es un tal Juan Antonio González Iglesias que, curiosamente, habla, en la ‘biblia periodística’ del País, de “deterioro cultural”. ¿Acaso no es decadencia cultural entrar en este tinglado de los premios?
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Vínculos a esta entrada
4 meditaciones Pensado por Francisco M. Ortega