Tautología política
Para un político el voto de un tonto vale tanto como el de un listo. De ahí que los semilleros políticos estén poblados de mansos, que según el evangelio poseerán la tierra y nombrarán testaferros a los políticos de su fortuna.
Quien sea capaz de expresarse en aforismos no debiera malgastarse en artículos. (Karl Kraus) Más aún que en el poema, es en el aforismo donde la palabra es dios. (E.M. Cioran)
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
4
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
3
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
4
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
Obnubilados por la fantasía de dios, los creyentes renuncia a todo razonamiento.A todo atisbo de entendimiento.
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
Hoy día deificamos a los cantantes, a los atletas, a los actores, a las grandes bellezas y las grandes fortunas. El antiguo politeísmo paseado por una alfombra roja o en procesiones. Mientras los católicos sacan sus desfiles de figurantes a las calles, los laicos vitorean a sus ídolos de carne y hueso. Los seres humanos tienen tan poca estima sobre sí mismos que siempre mitifican cualquier situación.
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
1 meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
0
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada
2
meditaciones
Pensado por
Francisco M. Ortega Palomares
Enlaces a esta entrada