Perecedero



Vivir un instante y morir eternamente: ¡qué descalabro!

Instrucción sumarial

Juzgado por los seres humanos, Dios fue condenado a demostrar su existencia y no encontró coartada.

Dimensiones del ser

 

Me alimentan las críticas ajenas; también las propias. Cada esputo, murmuración, descrédito, infamia, patraña, desprecio lanzado contra mí, me hacen saber que voy en la dirección correcta; la opuesta hacia donde vienen esas imprecaciones. A cada ataque adverso persiste mi voluntad en la entereza de ser en mis apreciables errores.


Divinidad



Un místico musulmán escribió: «Dios no ha creado nada que odie más que este mundo y tanto lo odia que desde el día en que lo creó no ha vuelto a mirarlo». Por eso decía Juan de Mairena que «un Dios existente sería algo terrible, que Dios nos libre de él».

Premios y castigos



Si se premia a alguien, a la par, se castiga a quien no recibe el premio. Convertir la vida en un interés competitivo me parece una aberración.