La cultura en general y la creación artística, especialmente, se han transformado en un objeto de consumo insoportable. Tragamos cualquier expresión artística como quien come hamburguesas, no por el alimento sino por el mero placer de paladear un producto diseñado para nuestras papilas gustativas. Ni el más mínimo gesto de indigestión ante tanta comida cultural normalizada.
Quien sea capaz de expresarse en aforismos no debiera malgastarse en artículos. (Karl Kraus) Más aún que en el poema, es en el aforismo donde la palabra es dios. (E.M. Cioran)
Devoradores
La cultura en general y la creación artística, especialmente, se han transformado en un objeto de consumo insoportable. Tragamos cualquier expresión artística como quien come hamburguesas, no por el alimento sino por el mero placer de paladear un producto diseñado para nuestras papilas gustativas. Ni el más mínimo gesto de indigestión ante tanta comida cultural normalizada.
Complejo teologal
Según el psicoanálisis en el complejo de Edipo radica la muerte de la figura paterna como una fase de acentuación de la personalidad. Jesús no solamente no mata al padre –a ninguno de los dos- sino que es eliminado por este en su abandono. Es más se podría decir que es el mismo padre quien permite la muerte de su hijo mientras él la observa impávido. De hecho se trata de un plan preconcebido ya que es enviado a la Tierra con esa misión. La religión cristiana nunca superará el complejo de revelarse contra la autoridad impuesta.
Banderías
Mi sentimiento es apátrida en torno al territorio. No contemplo otra patria que no sea aquella que la palabra que habito. Y como señaló Cioran: «Un hombre que se respeta a sí mismo no tiene patria. La patria es una cosa pegajosa... Una sola cosa importa: aprender a ser perdedor». No se habita un país, se habita una lengua. Una patria es eso y nada más.
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