Vetos



En un edicto de 1259 la Iglesia prohibió a la banca florentina el uso de los números ‘infieles’ en referencia al cero. Me preguntó cuánto más no hubiera avanzado este mundo sin ese afán censurador y de demoledora inquisición. 

4 comentarios:

Pio dijo...

Yo creo en las almas.

Aurora dijo...

Es que la iglesia a veces (puede que siempre) es un petardo, todo le parece mal, incluso cosas que pueden salvar vidas, como es el caso de los condones.

frAnco dijo...

Habría que prohibirle más cosas a la iglesia... como para ser algo vengativos, de puro capricho nada más.

Franz dijo...

Efectivamente, La Iglesia, como una maldición bíblica, undió a Occidente en un Milenio de oscuridad; desde Constantino hasta el Renacimiento.
Siempre me había preguntado como, desde que el Cristianismo dejó de estar prohibido, llegó a ser la religión hegemónica, dominante, y por último exclusiva tan rápidamente. ¿Era el cristianismo de entonces, intelectualmente tan avanzado como para acabar con una tradición filosófica de siglos de pensamiento crítico?
Almenábar, con Ágora, me respondió con creces. ¡Que curioso! Ahora las piezas si encajan.
También me revienta el puto cinismo de la Iglesia de arrogarse el mérito de haber salvado lo poco que quedó de la cultura clásica gracias a los monasterios.
¡Hipócritas! si fuisteis vosotros quienes destruisteis casi todo lo demás.