Oposiciones al infierno



Benedicto dice que existe el infierno. Lo que es decir bien poco. Despejadas las dudas de que los buenos, los beatos y los santos, van al cielo, queda por resolver dónde va el resto de las almas.
O existen muchos infiernos diferentes o todos no cabemos en el mismo. No puedo imaginar a Pinochet y Allende, a Franco y Miguel Hernández. Ni Asimov, Platón, Lennon, Darwin, Fromm, Bakunin, Buñuel, Voltaire, Copérnico, Lorca, Picasso, Newton, Leonardo da Vinci, Goethe, Marx, Bryon, Proudhon, Sagan, Freud, Einstein junto al mismísimo Hitler o Sadam Husein en el mismo averno.

1 comentario:

frAnco dijo...

Vamos, que Pinochet y la iglesia eran buenos amigos.