Mandamiento

¡Qué poco nos queremos, según Dios, si amamos al prójimo como lo amamos!

Persecución

Si pudiera viajar a la velocidad de la luz y llegar hasta algún planeta lejano, cerca de donde termina el Universo, a buen seguro que Dios vendría detrás de mí. Aparecería un predicador, un cura, un rabino, un imán, cualquier tipo de sacerdote para recordarme que allí también existe la divinidad.