Deicidio



Dios no ha muerto, es cierto. Ahora, como me lo encuentre, lo mato.

3 comentarios:

Pedro R. D. dijo...

Eso, duro con él. Ahora, ¿cómo harás para matar a un fantasma?

Un saludo Francisco, siempre es un lujo leerte.

Eterna aprendiz dijo...

ja ja ja!!! Esta entrada tuya, está sembrá! Qué bueno!

Blanca dijo...

jaaaaaaaaaaaaaaa