Mecano




Me dieron a Dios. Lo cogí y desmantelé pieza a pieza todo el montaje de siglos. En el corazón de esa superestructura de tiempo y falsedad, no hallé nada.

Resurrección




A Cristo le llama el resucitado pero no debería ostentar ese título porque sólo a Lázaro le corresponde. Al primero sólo le asignan las escrituras algunas apariciones fantasmales y restringidas a unos cuantos elegidos. En cambio, al segundo, se le reconoce que resucitó ante la mirada pública. Los muertos resucitan en la otra vida, los vivos en esta.

Deicidio



Dios no ha muerto, es cierto. Ahora, como me lo encuentre, lo mato.

Creyentes



No los entiendo. Se pasan toda su vida defendiendo a Dios, unas veces sosegada y otras virulentamente. Si yo tuviera fe, viviría en el gozo de la gracia divina sin molestarme, en nada, los argumentos de los descreídos. Por qué habría de hacerlo si Dios está de mi parte. Los miraría con indulgencia y pensaría lo equivocados que están. En cambio, algo en el interior de los crédulos debe fallar cuando tanta cruzada lanzan los ministros de Dios, sus acólitos y la caterva de seguidores contra quienes dudan sobre la existencia de un Dios siempre a la defensiva.